Activos de larga vida y riesgo de carbono: El caso de Oslo, Noruega
Oslo, capital de Noruega, combina ambiciosas metas climáticas con una economía que históricamente ha dependido de la energía. La ciudad y sus inversores afrontan el reto de evaluar el riesgo de carbono en activos de larga vida útil —incluidos edificios públicos y privados, infraestructuras energéticas, puertos y activos financieros vinculados a hidrocarburos— para evitar pérdidas de valor, emisiones inesperadas y un incremento de los costes regulatorios.Qué son los activos de larga vida y por qué importanDefinición: se trata de bienes con una vida útil que habitualmente supera los 10–20 años, entre los que se incluyen edificios, plantas de generación, redes,…
