Los peligros de un FC Barcelona sin Markel Zubizarreta | Fútbol | Deportes

El peligro acecha la ciudad deportiva del Barça. Markel Zubizarreta (Mondragón, 1985) se despide. Una salida “dramática”, que proviene del desgaste, asegura un empleado del club. El líder, el arquitecto del Barcelona Femenino, el cerebro que llevó al equipo a lograr 16 títulos en sus seis temporadas al mando del área deportiva. Entre ellos, dos Champions. Hijo del portero del Dream Team y que sumió en un sueño de logros y victorias al femenino. Y trajo a la casa azulgrana, además, a jugadoras de la talla de Lieke Martens –su carta de presentación en 2017–, Keira Walsh –el fichaje más caro del club– o Caroline Graham Hansen. Pero ahora se marcha antes de tiempo: tenía contrato hasta el 30 de junio de 2024. Aunque, desde dentro de los despachos, se cocía algo que hacía peligrar su continuidad. Desde su entorno se sospechaba un posible relevo. Y él mismo lo intuía: “Que yo sepa no me voy. Ahora, no sé qué estarán pensando otros”. Si bien, fuentes cercanas al club indican que la decisión ha sido personal, y que el club hizo todo lo posible por mantener la figura del cerebro del Barça.

El máximo conocedor del mercado femenino se marcha en un momento delicado. Con una plantilla reducida por las cinco salidas y dos entradas, la situación alrededor de las líderes del Johan Cruyff no es la más favorable, a pesar de que a nivel futbolístico siguen un paso por delante. Nueve de las 22 jugadoras terminan su contrato en junio de 2024: Alexia Putellas, Patri Guijarro, Mapi León, Sandra Paños, Lucy Bronze, Patri Guijarro, Mariona Caldentey, Gemma Font, Marta Torrejón y Asisat Oshoala. Muchas. Piezas clave entre el 11 de Jonatan Giráldez, que también termina contrato el próximo verano.

“El club agradece a Zubizarreta, que ha sido una pieza primordial en la creación del mejor equipo de Europa de fútbol femenino, su dedicación y le desea mucha suerte en el futuro, tanto a nivel personal como profesional”, ha compartido el Barça en un escueto comunicado. Desde 2017, con Markel al frente, el Barcelona se metió en el bolsillo 16 títulos: entre ellos, cuatro Ligas, dos Champions y cuatro Copas de la Reina. Llegó dos años antes, en 2015, al club azulgrana como responsable del femenino. Llevaba en su ADN el fútbol: hijo de Andoni Zubizarreta –guardameta del Valencia, Athletic y Barcelona, además de la selección– conoció el juego debajo de los tres palos. Pero lo dejó para dedicarse a la gestión, y se licenció en INEF y en un Máster de Gestión Deportiva.

Zubizarreta, siempre en la sombra, logró que el Barcelona jugase sus únicas cuatro finales de la Champions. En ellas se enfrentó a los gigantes de Europa, como el Olympique de Lyon, que corona la competición con ocho títulos y duplica el presupuesto del equipo catalán (10 millones de euros frente a los entre 4 o 5 del Barcelona). Bajo las alas de Markel, además, pasaron cuatro entrenadores: Xavi Llorens, Fran Sánchez, Lluís Cortés y Jonatan Giráldez. Siempre manteniendo la esencia Barça.

Sobre la marcha de Markel ya se hablaba desde hacía meses. El año pasado quiso abandonar el club, y esta temporada también, pero le pidieron que aguantase hasta pasado el mercado de fichajes. El Periódico de Catalunya avanzó que el director deportivo pidió sus salida antes de la final de la Champions en Eindhoven y que esta era inminente. Pero su marcha fue desmentida. Y su presencia en el Gamper y otros actos, como la entrega de medallas del Parlament de Catalunya, hacían más pequeños los ecos. También viajó con convocadas en la concentración en Valencia, junto a un psicólogo del equipo. Allí, en Oliva, todo parecía indicar que los rumores de la marcha de Zubizarreta eran tan solo eso. Rumores.

Pero se diluyeron en un secreto a voces. Y el comunicado del final de su contrato ha llegado, finalmente, meses más tarde. Un auténtico protagonista encubierto que vio como el femenino quedaba fuera de la estructura del organigrama deportivo del masculino en la presentación oficial de Deco como director deportivo del Barcelona. Apartado, como una sección más. Y también cómo perdía a Gonzalo Rodríguez, que se había ganado su confianza durante tres años en el femenino como Team Manager. Pero que finalmente fue despedido. Al igual que Jessie Engelhart, la mano derecha de Zubizarreta, fuera del club tras seis meses en el cargo. Todo desgastó a Markel. Todo se desestructuró alrededor de él. Ahora, ya está fuera. Y el peligro se vislumbra más cerca que lejos. Tras seis años construyendo el femenino, algo se ha roto en el Barça.

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